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Decenas de líderes mundiales, entre ellos jefes de Estado de Europa, líderes musulmanes y judíos, marcharon tomados de los brazos el domingo en París y se sumaron a cientos de miles de franceses en un tributo sin precedentes para las víctimas de los ataques terrorista ocurridos la semana pasada. El ataque, el miércoles 7, en París a la revista francesa Charlie Hebdo, que había publicado en su momento  caricaturas de Mahoma, fue condenado en todo el mundo como un acto de terrorismo contra la libertad de expresión.

Francia vivió el domingo 11 la mayor movi-lización de su historia, con al menos 4 millones de manifestantes en todo el país, incluyendo a unos 50 líderes de Europa y el resto del mundo en París, en repudio de los atentados islamistas que dejaron 17 muertos esta semana.
Al dar la cifra de participantes, el ministerio francés del Interior precisó  que se trata de la mayor movilización jamás registrada en el país.
En las ciudades de provincia, hubo más de 2,5 millones de manifestantes. En París eran entre 1,2 y 1,6 millones, pero la masiva afluencia tornó imposible un recuento preciso, agregó el ministerio.
En la inconmensurable marcha en la capital, algunos guardaban silencio, y otros cantaron «La Marsellesa» o gritaron «¡Charlie, libertad!», «¡No pasarán!» y «¡Viva Francia!»
Apenas separados por el presidente de Malí Ibrahim Boubacar Keita y la «pareja» francoalemana de François Hollande y Angela Merkel tomados del brazo, la marcha reunió en la misma fila y a escasos metros de distancia al israelí Benjamin Netanyahu y el palestino Mahmud Abas, que no se hablan desde hace más de cuatro años.
El británico David Cameron, el español Mariano Rajoy y el italiano Matteo Renzi también participaron en la manifestación, realizada bajo un sol bastante generoso para un día de invierno y alguna llovizna esporádica, sin efecto sobre la muchedumbre que abarrotó las plazas de la República y de la Nación en el este de París.
Entre la multitud, en la que abundaban banderas de Francia y muchos otros países (Israel, Palestina, Ucrania, Marruecos, España, Líbano o el Tíbet), podía verse a gente de todas las edades y a familias con sus hijos.
En un hecho inusual, las fuerzas del orden fueron aplaudidas por los manifestantes.
El domingo se vieron muchas lágrimas, en una Francia enlutada tras los sangrientos ataques al semanario Charlie Hebdo y la toma de rehenes en un supermercado judío de París.