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Fieles y leales, así son las bartolinas al gobierno del “Movimiento Al Socialismo” (MAS) y según la representante de la organización nacional, Juanita Ancieta, es un mandato de las bases no traicionar al presidente Evo Morales.

“Tenemos que seguir ese camino de nuestras exdirigentes que siempre han trabajado por ello. Yo estoy cumpliendo ese mandato porque en el Congreso me han dado el mandato y yo no debo traicionar. Esa es mi posición”, confesó la dirigente campesina a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.

La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia-Bartolina Sisa (CNMCIOB-BS), tiene su fortaleza en la solidez de su estructura orgánica y a diferencia de los otros sectores no está dividida como el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) o la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), que cada uno tiene dos directorios, uno con el gobierno y otro contestatario.

La organización de mujeres campesinas empezó en todo el área rural del país su campaña a favor del MAS, con miras a las elecciones generales del 12 de octubre, informó Ancienta, quien incluso dijo que la representación de su sector surca las fronteras del país porque las residentes bolivianas en Argentina y España, se organizaron como bartolinas.

Según la dirigente en esos países piden la presencia del Jefe de Estado, candidato a la presidencia, para proclamarlo como su representante. Explicó que se va socializando con los candidatos del MAS en cada comunidad, los logros de los nueve años del gobierno de Morales y su plan de gestión para 2015-2020.

“Muchos países nos están solicitando que hagamos proclamaciones, los hermanos residentes en cada país. Eso significa que hay trabajo consciente, no es que nos piden apoyo económicamente, sino que hay trabajo, más bien esperan que los dirigentes lleguemos, nuestro Presidente (Evo Morales) especialmente”, aseveró.

Más espacios y oportunidades

No hay dudas del 100% de entrega de las bartolinas al denominado “proceso de cambio”, que enarbola el MAS. Para Ancieta esto se debe a que las mujeres campesinas y en general, lograron mayor visibilidad y mayores espacios en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en este gobierno que en los otros.

“Mujer indígena originaria campesina, sea de diferentes organizaciones, son mujeres y nos representan, por lo tanto por primera vez en la historia estamos cumpliendo esa participación porque antes nuestro lugar era muy distinto. Hoy por hoy, estamos tomadas en cuenta, sabemos elegir y decidir, por lo tanto tenemos nuestros representantes”, destacó.

Pero sobre todo, la ejecutiva de las bartolinas, dijo que no se traicionará a Morales porque las escucha y cumple con las demandas que tiene ese sector.

“Apostamos a la causa, con cargo, sin cargo, seguimos bartolinas hasta la muerte, no podemos estar en otras filas. Es ese de nosotros nuestro compromiso: lealtad; nosotras como mujeres no podemos traicionar”, puntualizó.

¿Reconciliación desde dónde y para qué?

El 6 de agosto, el presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, hizo un llamado a dejar de lado la confrontación, a conciliar los intereses de los bolivianos y a reconocer a quien resulte ganador de las elecciones generales del 12 de octubre próximo.

La respuesta de la oposición, tan confusa como su accionar táctico-estratégico desde enero de 2006, ha sido de nuevo la descalificación del proceso, del presidente indígena y la reiteración de que hasta ahora no comprenden el alcance y la profundidad de lo que está sucediendo en Bolivia.

En primer lugar, cuando Morales llama a conciliación de los intereses de los bolivianos no lo hace desde una posición de derrota o adversidad, ni mucho menos de angustia. Lo hace a partir de ser el líder político que mayor respaldo ha tenido en la historia de la democracia del país y de haber producido cambios profundos en todos los ámbitos de la vida social.

En segundo lugar lo hace desde un nuevo sentido común instalado en el país a partir de la sustitución del viejo sistema de creencias por otro. Es decir, hay que conciliar, no entorno a las nostalgias coloniales del pasado que todavía está en la cabeza de una reducida oposición, sino entorno a los valores y los principios del proceso de cambio, cuya expresión institucional está en la Constitución Política del Estado.

En tercer lugar lo hace desde una alta aprobación social a su gestión y que se traduce en una posición favorable en la perspectiva de las elecciones de octubre próximo.

Entonces, las palabras de Morales son un llamado a la oposición a terminar de admitir que hay una nueva realidad política, económica, social y cultural, así como una nueva posición de Bolivia, digna y soberana, ante lo que sucede en el mundo. Es decir, es una convocatoria a que se hagan aportes para seguir construyendo una Bolivia con igualdad de derechos y oportunidades para todos.

La propuesta a dejar de lado la confrontación es reconocer que hay un modelo económico que ha obtenido resultados nunca vistos en nuestra historia y que nos ha colocado en 2013 como el segundo país con mayor crecimiento en la región, que hay un sistema político que ha incorporado a las amplias mayorías que fueron sistemáticamente excluidas por un estado capitalista colonial y que existe una política de redistribución de la riqueza social que progresivamente apunta a erradicar la extrema pobreza.

En definitiva, se trata de conciliar intereses en torno a una nueva relación de fuerzas y un nuevo sentido común que ha abierto un cambio de época para construir una patria para todos.

Nota editorial http://www.la-epoca.com.bo