El auto del juez de la Audiencia Nacional de España, Eloy Velasco (1), por el que involucra a Venezuela y Cuba, aunque los medios de prensa eluden mencionar al gobierno de la isla ya que la actualidad está en acusar al presidente Hugo Chávez en este año electoral, está disponible en Internet y es una mala novela de ficción.
No es de extrañar en un sistema judicial que se niega a investigar los crímenes de la dictadura franquista, que permite las manifestaciones y homenajes nazis y que se empeña en criminalizar toda manifestación nacionalista vasca o catalana.
El juez Velasco, no presenta en su escrito ninguna prueba y si suma especulaciones e interpretaciones, algunas basadas en los supuestos correos electrónicos encontrados por el ejército colombiano en la también supuesta computadora del líder de las FARC, Raúl Reyes, asesinado en el bombardeo de Angostura el primero de marzo de 2008 en territorio ecuatoriano.
Además de la dudosa procedencia de esos mensajes electrónicos, el juez interpreta a su gusto los textos, adjudicando nombres propios en cables a Venezuela y Cuba, por ejemplo. También se basa en testimonios de guerrilleros desmovilizados, identificados por seudónimos, recogidos por el ejército colombiano, y sin prueba de su veracidad.
La clave de la participación de Venezuela en la trama terrorista conspirativa, según el juez español, es la “Operación Gabardina” que ubica ya en 1993, es decir 6 años antes de que Chávez ganara las elecciones presidenciales en Venezuela.
Esa operación, explica en el auto de procesamiento, consistía en la prueba de lanzamiento proyectiles de granadas o morteros hasta una distancia de 600 metros que se habrían comenzado a realizar en Venezuela en ese año.
En la trama, el juez sitúa a los responsables en Cuba y dice que “supuestamente” están en la isla, también cuando se refiere a miembros de ETA en Venezuela, el juez manifiesta que la policía “cree” o “considera” que estarían en ese país.
El único supuesto ex militante de ETA que menciona como residente en Venezuela es Arturo Cubillas Fontán, casado con una venezolana que participó en el gobierno bolivariano. De allí deduce el involucramiento del gobierno de ese país, aunque la trama que menciona estaría funcionando desde varios años antes.
El juez incluye un párrafo que revela el carácter especulativo de toda la acusación:
“Los hechos relatados” expresa el documento, “si llegasen a acreditarse en el acto del juicio oral” corresponderían a determinados delitos.
En base a todas esas especulaciones, correos de la supuesta computadora de Reyes, y las interpretaciones realizadas, el juez solicita que los ministerios de Relaciones Exteriores e Interior, “realicen las gestiones pertinentes ante la autoridad cubana y en especial también ante la venezolana” –no se entiende porque especialmente- para que cooperen en la entrega de los implicados.
Además añade que las investigaciones “ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en ilícita cooperación” entre ETA y las FARC, sin aportar ningún elemento concreto.
(1) http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201003/01/espana/20100301elpepunac_1_Pes_PDF.pdf